
Hoy fui a conocer el Estadio Nacional. Es grande, me gusta la sensación de libertad que otorga su espacio.
Mi abuela me contó que cuando ella lo visitó por primera vez, estaba lleno de gente apoyando a Salvador, rebosantes de carisma y esperanza. Mi papá dijo que ese equipo era más bien flojo, que el partido lo ganó el otro; Pero mi hermano dice que los de Portales son chancheros para la pelota, que fue un empate técnico.

